
La Basílica de Santa María la Mayor de Linares acogió ayer, Domingo de Resurrección, una de las citas más esperadas de la Semana Santa linarense. A las 12:00 horas daba comienzo la Misa Solemne de Pascua, una celebración marcada por la esperanza y la luz, que contó con el acompañamiento musical del colectivo MusicAlma.

El Coro y Orquesta ofreció un repertorio cuidadosamente seleccionado para subrayar la importancia litúrgica del día más importante para la comunidad cristiana. La ceremonia se inició de manera triunfal con «El Cielo narra la Gloria de Dios», de Marco Frisina, marcando el tono de una mañana donde la música se convirtió en oración.
A lo largo de la liturgia, MusicAlma supo combinar la majestuosidad de piezas contemporáneas con los cantos de Taizé, presentes durante el rito del agua y el Aleluya. Momentos de especial intensidad se vivieron durante el Santo y el Agnus Dei, rescatando la esencia de las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ) de 2011 y 2016.
La comunión, momento de recogimiento por excelencia, fue acompañada por las composición de Frisina como «Pan de Vida nueva» y como ya es tradición y ante una Basílica que celebraba la alegría de la Resurrección, Musicalma cerró la Eucaristía con el magistral «Hallelujah» de Haendel, cuya interpretación fue recibida con profunda emoción por los fieles asistentes.
Con esta participación en su sede canónica, MusicAlma pone el broche de oro a una semana de intensa actividad musical y espiritual.

